Como el Café

Una hija se quejaba a su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difí­ciles. No sabí­a cómo hacer para seguir adelante y creí­a que se darí­a por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecí­a que cuando solucionaba un problema, aparecí­a otro.

En Sus Brazos

Una noche tuve un sueño, Soñé que estaba caminando por la playa con el Señor, y a través del cielo, pasaban escenas de mí­ vida.

Por cada escena que pasaba percibí­ que quedaban dos pares de pisadas en la arena, uno era mí­o y el otro del Señor.

Cuando la última escena pasó delante de nosotros, miré hacia atrás y noté que algunas veces, en el camino de mi vida, quedaba solo un par de pisadas en la arena.

El Pozo

Un hombre cayó en un pozo y no podí­a salir

Una persona SUBJETIVA se acercó y dijo: ÂMe identifico con tu situación.

Una persona OBJETIVA se acercó y dijo: Es lógico que alguien haya caí­do ahí­ adentro

Un FARISEO dijo: «Sólo la gente mala cae en un pozo».

Un MATEMÁTICO calculó cómo se habí­a caí­do en el pozo.

El Arbol Confundido

Habí­a una vez, algún lugar que podrí­a ser cualquier lugar, y en un tiempo que podrí­a ser cualquier tiempo, un hermoso jardí­n, con manzanos, naranjos, perales y bellí­simos rosales, todos ellos felices y satisfechos.

Todo era alegrí­a en el jardí­n, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tení­a un problema: "No sabí­a quién era."

El Valor del Anillo

Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?

El maestro sin mirarlo, le dijo:

El Cojo

El dueño de una tienda estaba colocando un anuncio en la puerta que decí­a:"Cachorritos en venta".Esa clase de anuncios siempre atraen a los niños, y pronto un niñito apareció en la tienda preguntando:"

-¿Cuál es el precio de los perritos?

El dueño contestó:
– Entre $30 y $50".

Las Dos Piedrecitas

Habí­a dos piedrecillas que viví­an en medio de otras en el lecho de un torrente. Se distinguí­an entre todas porque eran de un intenso color azul. Cuando les llegaba el sol, brillaban como dos pedacitos de cielo caí­dos al agua. Ellas conversaban en lo que serí­an cuando alguien las descubriera:

"Acabaremos en la corona de una reina" se decí­an.

Un dí­a por fin fueron recogidas por una mano humana.

La Vasija Rota

Un cargador de agua en la India tení­a dos grandes vasijas que colgaban a los extremos de un palo que el llevaba encima de los hombros.

Una de las vasijas tení­a una grieta, mientras que la otra era perfecta y entregaba el agua completa al final del largo camino a pie desde el arroyo hasta la casa de su patrón. Cuando llegaba, la vasija rota solo contén a la mitad del agua.

El Gusano

Habí­a una vez un pequeño hoyito en la tierra donde viví­a un gusanito, que se llamaba Gusanin. El se sentí­a muy solo y triste porque nadie lo querí­a, decí­an que no hacia nada bien. Siempre intentaba hacer cosas nuevas pero nada le salí­a bien.

Una vez se subió a un hermoso árbol para que los demás animales lo vieran y lo aceptaran, esperando dijeran -he miren ahí­ va el grandioso… 

Los 2 Amigos y el Oso

Dos adolescentes caminaban por un bosque cuando de pronto un enorme oso se les apareció; uno, sin decir nada al otro corrió a treparse a un árbol, mientras que su compañero se tiró al suelo fingiéndose muerto; el oso lo olfateó y hasta resopló en su oreja, el muchacho soportó sin moverse, auque sentí­a mucho miedo.

Historia de Dos Grandes Amigos

Dice una linda leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron. El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:

"HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGO UNA BOFETADA EN EL ROSTRO".

Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que habí­a sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo.

La Zorra y el Aguila

Un águila y una zorra que eran muy amigas decidieron vivir juntas con la idea de que eso reforzarí­a su amistad.

Entonces el águila escogió un árbol muy elevado para poner allí­ sus huevos, mientras que la zorra soltó a sus hijos bajo unas zarzas sobre la tierra al pie del mismo árbol.

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