Categoría: Perdón

Los perros del rey

El último rey de mi comunidad tenía diez perros salvajes. Los usaba para torturar y que se comiera a cualquiera de sus servidores que cometiera […]

Siendo Consecuentes

Charle H. Spurgeon, ministro bautista de Londres, Inglaterra, tenía un pastor amigo, el Dr. Newman Hall, que escribió un libro titulado Come to Jesus (Ven […]

Bien por mal

Una vecina furiosa telefoneó a una recién convertida y le soltó un torrente violento de quejas acerca de su hija por flores pisoteadas, una ventana […]

La grandeza del amor

Robert Falconer narra la historia de su testimonio entre gente desposeída en una ciudad, en especial cuando les leyó en cierta ocasión la historia de […]

Rechazando el Perdón

Hace algunos años apareció el siguiente artículo en un periódico de California del Sur:

“Un joven hombre que vivió en los estados del Oeste nunca hizo nada muy malo. Pero un día mientras jugaba a las cartas perdió el control. Tomando un revolver, disparó y mató a su oponente. Fue arrestado, juzgado y sentenciado a la horca.

Destruyendo al Enemigo

Se cuenta que cierto emperador chino, cuando le avisaron que en una de las provincias de su imperio había una insurrección, dijo a los ministros de su gobierno y a los jefes militares que lo rodeaban:

– Vamos. Seguidme. Pronto destruiré a mis enemigos.

Las Sanguijuelas

Se cuenta una historia acerca de un viajero que recorrí­a las selvas de Burma con una guí­a. Llegaron a un rí­o ancho y poco profundo, y lo vadearon hasta el otro lado. Cuando el viajero salió del rí­o, muchas sanguijuelas se habí­an prendido del torso y las piernas.

La Importancia del Perdón

En un descuido, un elefante le pisó una patita a la hormiga con la que conversaba amigablemente.
– !Ay! – gritó la hormiga – !Ten cuidado donde pisas!
– !Oh! Lo siento. Perdóname – dijo el elefante.
– Con disculpas no se arreglan las cosas. Mira mi patita.
– Por favor, discúlpame. Fue sin querer – suplicó el elefante.
– !No! – gritó la hormiga – Eres un grandote torpe y no mereces mi amistad.

Milagro En El Rí­o Kwai

En la segunda guerra mundial, los soldados escoceses fueron forzados por sus captores japoneses trabajar en los rieles del ferrocarril en la selva.  Por el mal trato de los japoneses, el comportamiento de los soldados escoceses habí­a degenerado a un estado bárbaro.  Pero una tarde algo pasó.   Se habí­a perdido una pala.

Perdonar…..antes que sea tarde

Mi hermano Oscar y una chava llamada Gaby, eran súper amigos, se llevaban súper bien y se estimaban mucho. Llevaban una amistad bien padre, sin embargo surgió un pequeño desacuerdo entre ellos y se enojaron. Oscar siempre ha sido muy orgulloso, yo lo conozco bien. A Gaby parecí­a no importarle, pero de vez en cuando me preguntaba por él, se dejaron de hablar por un largo tiempo. Yo le estuve diciendo por mucho tiempo a mi hermano que le pidiera perdón, pero no me hizo caso, no me escuchó.

Los Dos Hermanos

No hace mucho tiempo, dos hermanos que viví­an en granjas adyacentes (o sea, sus terrenos y fincas coligaban) cayeron en un conflicto. Este fue el primer conflicto serio que tení­an en 40 años de cultivar juntos hombro a hombro, compartiendo maquinaria e intercambiando cosechas y bienes en forma continua. Nunca habí­an tenido un problema. Pero esta larga y beneficiosa colaboración terminó repentinamente.

El Tamaño del Perdón

Se cuenta de una familia cuyos padres eran fieles en su servicio a Dios y criaron a sus hijos en el temor al Señor y la obediencia a los preceptos Bí­blicos, tal como cada uno de nosotros actualmente lo hace.

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