Categoría: Oración

Orar sin cesar

El diario de George Müller (reformador social cristiano de la época victoriana) registra así su devoción en oración: En noviembre de 1844 empecé a orar […]

26 Guardias

Un misionero en vacaciones contó la siguiente historia cuando visitaba su Iglesia local en Michigan, EU.: – Mientras servía como misionero en un pequeño hospital […]

El Milagro

Una misionera estaba sola en un lugar de China, muy enferma, entre gente pagana, y lejos de las personas que podrían ayudarla.

La misionera, en medio de su aflicción clamó a Dios en oración pidiéndole que la ayudara en situación tan difícil. Desde otro lugar de China un comerciante le envió varias cajas grandes de avena escocesa, sin que la misionera se las hubiera pedido.

El Peso de la Oración

Poco después de la Segunda Guerra Mundial una mujer entró en una tienda de alimentación y pidió comida suficiente para una comida de Navidad para sus hijos. Cuando el dueño preguntó cuánto podrí­a pagar, ella respondió:

– Mi marido murió en la guerra. La verdad es que no tengo nada que ofrecer mas que una pequeña oración.

La Carta

Leí­ acerca de unos niños en una clase de escuela dominical que le escribieron una carta a un misionero para hacerle saber que estaban orando por él. El maestro de la clase les informó: "Niños, el misionero es una persona bastante ocupada, así­ que no esperen que les conteste". La carta de una niñita leí­a así­: "Querido hermano Brown: Estamos orando por usted, no esperamos una respuesta". Tristemente, ¡así­ es como oramos!

La Araña

Los cristianos a veces tenemos los sentimientos confundidos acerca de nuestros pecados. Tenemos miedo de ser dañados por nuestros pecados, y queremos ser perdonados. Pero no estamos seguros de querer librarnos de ellos ya ahora.

Dios aun habla con las personas

Un joven de vida espiritual fue a una reunión de estudio de la Biblia en la residencia de un matrimonio amigo. Era noche de jueves. El matrimonio dividió el estudio entre oí­r a Dios y obedecer la palabra del Señor. El joven no podí­a dejar de querer saber si "Dios aun habla con las personas". Después del estudio, el salió para tomar un café con los amigos  que estaban en la reunión familiar, y discutí­an un poco más sobre el mensaje de esa noche.

La Mariposa y la Flor

Cierta vez, un hombre pidió a Dios una flor y una mariposa. Pero Dios le dio un cactus y una oruga. El hombre quedó triste, pues no entendió por que su pedido llego errado. Luego pensó: Con tanta gente que atender…y resolvió no cuestionar.

El Poder de la Oración

Durante la guerra en Corea, un hombre fue gravemente herido en un campo de batalla en Heartbreak Ridge. Sus amigos estaban cubiertos en una cueva de zorros como a 10 metros del lugar cuando este fue herido en una emboscada. Mientras el fuego continuaba, los otros hombres discutí­an entre ellos que hacer. Pero como el fuego era intenso era difí­cil seguir arrastrándose y traer a su compañero herido, pues eso significarí­a la misma muerte.

Identificador de Llamadas

Un sábado en la noche algunas semanas atrás, el Pastor de una Iglesia se encontraba trabajando hasta tarde y decidió llamar por teléfono a su esposa antes de salir de regreso hacia su casa. Eran alrededor de las 10 de la noche, pero su esposa no contestó el teléfono. El Pastor dejó que timbrara varias veces, pero ella no contestó… El pensó que su esposa ya estarí­a descansando, pero decidió hacer unas cosas que estaban pendientes y volver a intentar unos minutos después.

La Varita

Habí­a una vez una mujer escocesa que modestamente se ganaba la vida con artí­culos de cerámica que vendí­a por los caminos de su paí­s.

Cada dí­a viajaba por los alrededores y cuando llegaba a una intersección tiraba una varita al aire. Del lado que cayera la varita le indicaba qué rumbo seguir. En una ocasión un anciano se atravesó en su camino al verle tirar la varita por tres veces consecutivas, finalmente le preguntó:

La Misionera

Una misionera estaba sola en un lugar de China, muy enferma, entre gente pagana, y lejos de las personas que podrí­an ayudarla.

La misionera, en medio de su aflicción clamó a Dios en oración pidiéndole que la ayudara en situación tan difí­cil. Desde otro lugar de China un comerciante le envió varias cajas grandes de avena escocesa, sin que la misionera se las hubiera pedido.

Scroll To Top